A FEDERICO GARCIA LORCA

viernes, 29 de agosto de 2014
Siete, siete estrellas fugaces
A la noche oscura iluminaron
Dejando una leve estela
En el corto camino que trazaron.

Siete, siete truenos sonaron
Para callar la primavera
El sosiego y la poesía que ...
Manaba de sus labios

Siete, siete saetas de muerte
Aquel campo cruzaron
Para pararse en su pecho
Que destrozaron

Siete, siete lamentos suspiraron
Aquella triste noche
En la que a ti Federico,
Por nada, te mataron.

Siete, siete dudas surcaron
A la vez, una vez el gatillo apretado
Siete dudas sobre si fue
De veras necesario asesinarlo.

Poeta eterno lleno de sentimiento
De brillantez y digno de alago
Con versos maravillosos
Que conquistan días, meses y años

Siete, siete amapolas rojas
En tu pecho marcaron
Creciendo al instante y
Regando, regando la tierra
Que tanto amamos

Siete, siete hombres que se marchan
En la oscuridad mientras
Federico quedas allí
En una cuneta enterrado

Siete, siete versos en tu boca tapados
Con siete, siete paladas de tierra
Para cubrir al que nunca
Debían haber callado

Siete, siete siglos de llanto
Por Andalucía, España y todos lados
Siete siglos de condena
Por haberte matado

Grande, grande y de los más amados
Que nunca fue más como tú
Contaste, el lamento gitano

Siete, siete fueron las estrellas fugaces
Que al mundo Federico quitaron
Una oscura noche
Y lo inmortalizaron.

JL Montoya
25/08/2014
(Registrados todos los derechos)

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