EL AMOR

sábado, 16 de agosto de 2014
El día que la conocí decidí pedirle el número y le hablè, solamente la puse un “hola”, pero ese hola fue el principio, fue el inicio de una conversación eterna , fue un hola de esos que crees que son para siempre.

Son de estas conversaciones que no paran nunca, en las que ella te contesta hasta los “jajaj” y que no quiere que acabe, bueno ni tu tampoco quieres que acabe. Cualquier tontería puede tenernos horas hablando para acabar con un piropo para que no se nos olvide que la otra persona es lo más importante para nosotros.

El amor nos trae estas cosas, cosas que envidiamos cuando los demás tienen y que no cambiaríamos por nada cuando lo tenemos nosotros. Son momentos mágicos en los que un simple minuto con ella significa que el día ha sido perfecto por muy mala que haya sido la jornada.

Cuando tus amigos te preguntan que quien es la afortunada y tu piensas que el afortunado eres tu por tenerla a ella porque hace mil y una cosas para sacarte una sonrisa, porque los minutos sin ti se le hacen eternos, porque quiere pasar todo el día contigo…porque te quiere más de lo que imaginas.

Cuentas los minutos para verla porque te mueres de ganas de estar con ella, quieres que llegue el momento, la hora de poder besarla y decirla lo mucho que te gusta y lo mucho que la quieres. Cuando estás con ella y ves que sonríe, ves que está agusto contigo, te tranquilizas y sabes que no te va a dar la espalda, que eres la única persona que la hace sentir así y que su sonrisa es gracias a ti, por cuidarla y tratarla como a la mejor de las princesas.

A estas alturas me preguntaréis su nombre y yo os diría que para mi es mi MJ, mi chica, mi amor, mi vida, pero si es verdad que tiene un nombre por el que la conocen el resto de personas, ese nombre que me aprendí tan bien que lo repito cada segundo porque no puedo parar de hablar de ella.

Su vida se complementa con la mia como si estuviésemos hablando de dos piezas de puzzle que encajan a la perfección. Cada vez que estoy a su lado es como si viviese un nuevo eclipse en el que la luna y el sol se juntan maravillando una vez más al mundo que observa con la boca abierta como se unen para después separarse. Es tan especial y tan increíble que solo puedo decir maravillas del tiempo que llevamos hablando, he sentido y siento maravillas y la primera maravilla es ella.

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